Se trata de un dispositivo wearable que identifica patrones de movimiento compatibles con una crisis epiléptica nocturna y alerta en segundos a familiares o cuidadores. El proyecto avanza hacia la validación con pacientes reales. Sus creadoras buscan ahora empresas e inversores que acompañen el desarrollo hasta convertirlo en un producto disponible para las familias.
El dispositivo tiene forma de brazalete, similar a un reloj inteligente, y se coloca en la mano dominante antes de dormir. Un algoritmo propio analiza en tiempo real los patrones de movimiento y, si detecta una secuencia compatible con una crisis tónico-clónica, dispara una alarma local y notifica de manera automática, a través de una aplicación desarrollada por las propias estudiantes, a los contactos de emergencia cargados por el paciente.

