En conferencia de prensa, el intendente interino de Las Flores detalló cómo funcionó el sistema informático de la Lotería Provincial. Manifestó su malestar por las agresiones dirigidas y cuestionó a los sectores políticos que promueven el enfrentamiento.
Encabezó una conferencia de prensa en el Palacio Municipal para abordar los hechos acontecidos tras la realización del sorteo de preadjudicación de 72 viviendas, ejecutado por el Instituto de Lotería de la Provincia de Buenos Aires. Explicó los aspectos técnicos de la jornada y recordó que la decisión de trasladar el acto fuera del territorio municipal tuvo por objetivo garantizar la legalidad tras la anulación del proceso del 4 de junio.
Durante su alocución, repudió enfáticamente los mensajes de odio e intimidaciones que recibió en los últimos días: «No merezco, ni yo, ni mi familia, ni el Estado Municipal, la agresión, la intimidación y la violencia que he recibido desde que se realizó el sorteo hasta esta parte. No se puede vivir así, hay personas y políticos que incitan permanentemente buscando el enfrentamiento», sostuvo, reconociendo que estos episodios lo llevan a reconsiderar su futuro dentro de la función pública.
Respecto del desarrollo del sorteo, detalló:
- Confección del padrón: El equipo técnico municipal ordenó en forma alfabética la nómina de los 1.003 participantes (quienes integraban la franja 1000 a 2038 en la instancia suspendida de junio) para asignarles el nuevo número de orden (del 0001 al 1003).
- Mecanismo de Lotería: Aclaró que la metodología mediante bolillero y sistema informático fue dispuesta exclusivamente por la Lotería de la Provincia y supervisada por la Escribanía General de Gobierno.
- Distribución de resultados: El algoritmo del organismo provincial determinó las posiciones a partir de las unidades de mil y centenas sorteadas. Esto derivó en que los primeros 72 lugares correspondieran a preadjudicados y el resto a la lista de suplentes.
Ante la consulta sobre las críticas por la concentración de apellidos con una misma inicial debido al ordenamiento alfabético, Blanstein señaló que el padrón se envió de esa forma para mantener una organización administrativa, y que la asignación final dependió del sistema propio del ente provincial. Por último, remarcó la transparencia del acto e instó a la reflexión comunitaria.
