El fundador de Tesla, SpaceX y xAI trazó en una entrevista con The Economist un escenario de cambios profundos para el trabajo, la producción y el equilibrio de poder global.
se fue el eje de una extensa entrevista que concedió a The Economist, donde conversó durante casi noventa minutos con la editora en jefe de la revista, Zanny Minton Beddoes. A lo largo del diálogo abordó inteligencia artificial, energía, política, geopolítica, redes sociales y el futuro de la civilización, aunque todas esas cuestiones terminaron orbitando alrededor de una misma idea: la velocidad con la que avanza la inteligencia artificial podría desencadenar una transformación sin precedentes.
Un punto de inflexión para la inteligencia humana
Musk considera que el crecimiento de los modelos de inteligencia artificial está entrando en una etapa exponencial y que los próximos años marcarán un punto de inflexión. “La IA podría superar la suma de la inteligencia humana en alrededor de cinco años”, afirmó durante la entrevista, antes de llevar esa idea un paso más allá: “Realmente no va a haber nada que la IA no pueda hacer mejor que los humanos, aparte de ser humanos, tal vez”.
La proyección no se limita a asistentes virtuales o herramientas capaces de escribir textos, generar imágenes o programar software. El empresario imagina sistemas con capacidad para desarrollar nuevos medicamentos, realizar descubrimientos científicos, diseñar materiales inéditos, resolver problemas de ingeniería y acelerar prácticamente cualquier actividad intelectual. En ese escenario, la inteligencia dejaría de ser un recurso limitado para convertirse en una capacidad disponible a una escala nunca vista.
