Este 24 de julio se cumplen 15 años de una de las tragedias viales más dolorosas de la historia de la Ruta Nacional 3. Aquella mañana de 2011, a la altura del paraje Gorchs, un choque en cadena provocado en un contexto de escasa visibilidad por la intensa neblina dejó un saldo devastador: 11 personas fallecidas —entre ellas los pasajeros de una combi de Laprida y una bebé de apenas 45 días— y más de 20 heridos.
Quince años después, seguimos viendo una Ruta 3 deteriorada y miles de personas que la transitan diariamente expuestas al riesgo. A ello se suma la falta de políticas sostenidas de educación y concientización vial. La seguridad vial también implica contar con rutas seguras, mantenidas y adecuadas para quienes las utilizan.
Desde Estrellas Amarillas Azul abrazamos con profundo respeto a la familia Balcedo, a los familiares y amigos de las víctimas de la combi de Laprida y a los padres de Ailén, la víctima más pequeña de aquella tragedia. Su dolor permanece en nuestra memoria y fortalece nuestro compromiso de seguir reclamando por el derecho a transitar de manera segura.
Hoy, como hace 15 años, renovamos nuestro pedido para que la vida esté por encima de cualquier interés político. Porque, como dice la frase: “El estadista piensa en las próximas generaciones; el político, en las próximas elecciones.

