Hoy no suena la sirena por una emergencia.
Hoy suena por ustedes.
Por cada madrugada que dejaron la cama tibia.
Por cada «ya vuelvo» dicho con el casco en la mano.
Por cada cumpleaños postergado, cada Navidad en el cuartel.
Ser bombero voluntario es prestarle el cuerpo al peligro…
…con un corazón que late prestado por su familia.
Porque detrás de cada uno de ustedes hay madres que no duermen,
hijos que entienden el sacrificio antes de tiempo,
y parejas que aman sabiendo que el uniforme va primero.
No cobran sueldo. Cobran abrazos de desconocidos.
No buscan aplausos. Buscan que todos lleguen a casa.
Gracias por elegir estar cuando más se los necesita.
Gracias a sus familias, que también visten esta vocación sin llevar casco.
FELIZ DIA 👨🚒👩🚒
Fuente: Bomberos Voluntarios Las Flores
