uspendieron a tres jefes policiales por presunta falta de intervención durante los disturbios; también avanza una causa judicial contra dirigentes gremiales.
El conflicto desatado durante el Viernes Santo en el Bahía Blanca Plaza Shopping sumó un nuevo capítulo en las últimas horas, luego de que el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires dispusiera sanciones contra las principales autoridades policiales de la ciudad por su accionar durante los incidentes.
Las medidas alcanzan al superintendente de la Región Sur, Gonzalo Bezos, quien recibió una suspensión de cuatro días, y al titular de la Jefatura Departamental, Gonzalo Sandobal, sancionado con seis días. A ellos se suma el subcomisario Pedro Jara, quien fue suspendido por ocho días y además desplazado de su cargo al frente del destacamento Patagonia, con jurisdicción en la zona del centro comercial.
Si bien desde la cartera de Seguridad no se difundieron oficialmente los fundamentos de las sanciones, distintas fuentes coinciden en que estarían vinculadas a una presunta falta de intervención policial durante los disturbios protagonizados por dirigentes de la Asociación de Empleados de Comercio en el interior del shopping.
En ese marco, los tres efectivos fueron convocados a la ciudad de La Plata para presentar sus descargos, mientras avanza una investigación administrativa que busca determinar responsabilidades en torno a lo ocurrido. Desde el Ministerio, en tanto, adelantaron que habrá una postura “inflexible” frente a este tipo de conductas dentro de la fuerza.
En paralelo, la Justicia inició una causa en la que se investigan los delitos de daños, amenazas y privación ilegítima de la libertad. Entre los principales apuntados se encuentran el secretario general del gremio, Raúl Oviedo, y el secretario adjunto Claudio Montiel, este último registrado mientras intentaba dañar una de las puertas de vidrio del establecimiento.
El episodio también tuvo repercusión en el ámbito político local: el Concejo Deliberante aprobó de manera unánime una declaración de repudio a los hechos de violencia, en la que se manifestó preocupación por lo sucedido y se solicitó el pronto esclarecimiento de lo ocurrido.
De este modo, el conflicto que en un primer momento expuso tensiones entre el sector comercial y el gremio mercantil, ahora suma derivaciones institucionales que alcanzan tanto a la cúpula policial como al ámbito judicial y político, profundizando el impacto de una jornada que ya había estado marcada por la conflictividad.
