Alerta en la Provincia de Buenos Aires: cianobacterias obligan a evitar el agua potable y extremar cuidados sanitarios

Una combinación crítica de altas temperaturas, sequía prolongada y bajante en los caudales ha desencadenado una crisis ambiental y sanitaria sin precedentes en este verano. Hoy, 18 de febrero de 2026, gran parte de la Provincia de Buenos Aires se encuentra bajo una estricta vigilancia epidemiológica debido a la proliferación masiva de cianobacterias. Este fenómeno, que tiñe de un verde fosforescente las aguas de nuestras principales lagunas y ríos, ha dejado de ser una simple alteración del paisaje para convertirse en una amenaza directa y palpable para la salud pública, limitando el uso recreativo y obligando a las autoridades a emitir advertencias sobre el consumo de agua en las zonas más afectadas.

El origen de la amenaza: ¿Por qué fallan los sistemas de potabilización?
Para comprender la magnitud de esta alerta, es imperativo analizar el comportamiento biológico de estos microorganismos. Las cianobacterias son organismos fotosintéticos microscópicos que, bajo condiciones de estrés hídrico y exceso de nutrientes —como el fósforo y el nitrógeno provenientes del escurrimiento agrícola—, se multiplican de forma exponencial, un proceso conocido como eutrofización. El peligro central radica en que muchas de estas cepas liberan cianotoxinas (hepatotoxinas y neurotoxinas) directamente en el medio acuático.

El monitoreo satelital y las mediciones in situ arrojan un panorama complejo que requiere la atención inmediata de residentes y turistas. Según los últimos reportes oficiales emitidos por la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Provincia, el mapa de riesgo se encuentra al rojo vivo en distritos clave.

Actualmente, el foco más crítico se localiza en la Laguna La Salada, en el partido de Pehuajó, la cual ostenta el nivel de Alerta Roja. En este cuerpo de agua, la acumulación de bacterias ha formado una masa espesa de aspecto similar a una nata verde oscura, lo que implica un riesgo toxicológico altísimo y la prohibición absoluta de cualquier tipo de contacto.

En paralelo, un extenso listado de municipios bonaerenses se encuentra en Alerta Naranja, un estado de riesgo medio que exige precauciones extraordinarias. Entre los espejos de agua más comprometidos destacan la laguna Sauce Grande en Monte Hermoso, Cuero de Zorro en Rivadavia, el ecosistema de lagunas de Chascomús y Lezama (Chis Chis, Las Barrancas, Tablillas), la laguna de Lobos, San Miguel del Monte y sectores de la costa del Río de la Plata en Avellaneda y Ensenada. En estas áreas, la advertencia es clara: el agua no es apta para el baño ni para el consumo de animales o humanos.

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